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Pan de Muerto, un deleite ancestral

Morelia, Michoacán, a 02 de noviembre de 208.- Sin duda alguna el pan de muerto es una delicia icónica del Día de los Muertos; sin embargo sus orígenes se remontan a la época en la que se practicaban los sacrificios humanos, ante dicha práctica los españoles se encontraban horrorizados por el consumo humano que se realizaba, sugiriendo que se realizará un pan de trigo con cubierta azucara color rojo, el cual simulara la sangre de los corazones de las doncellas y que de esta manera no se tuviera que asesinar  a ningún ser humano.

Investigaciones han arrojado que en Mesoamérica se elaboraba este tipo de pan a base de amaranto molido mezclado con la sangre de los sacrificios.

Sin embargo la elaboración de este rico pan, depende mucho de la región, por ejemplo en Puebla se le ponen semillas de ajonjolí y en Oaxaca se trata de un pan de yema decorado con alfeñique.

A continuación te presentamos una receta para elaborar el pan de muerto tradicional.

Ingredientes:

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 150 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de levadura instantánea
  • 3 huevos
  • 1 cucharadita de esencia de azahar
  • Ralladura de un limón
  • 150 mililitros de agua de cempazuchitl: calentar 150 ml de agua y al hervor agregar los pétalos de dos botones de flor de cempazuchitl (flor de cuatrocientas vidas). Si no se dispone de la flor se puede agrgar solo agua o leche en la misma proporción.
  • 250 gramos de mantequilla
  • 1/3 taza de mantequilla fundida para el acabado y 200 gramos de azúcar para espolvorear.

 Elaboración:

En un tazón mezclar harina, azúcar, sal y levadura. Vacía sobre una mesa y forma una cavidad al centro.

Agrega los huevos mezclados con la esencia de azahar y la ralladura de limón al centro de la fuente y comienza a amasar.

Conforme se va formando una masa pegajosa, agrega la leche (o el agua de cempazuchitl) poco a poco mientras se amasa enérgicamente. Necesitarás aproximadamente 20 minutos para lograr una masa elástica de apariencia homogénea.

A continuación se incorpora a la masa la mantequilla a temperatura ambiente cortada en pequeños cubos. Continúa amasando hasta que la masa despegue de la mesa.

Coloca la masa en un tazón y ferméntala colocándola en un lugar cálido y húmedo por espacio de una hora o hasta que doble su tamaño.

Corta la masa en proporciones del tamaño de un puño o el equivalente a 85 gramos para panes de mesa.

Toma una porción y comienza a bolear sujetando con una mano la masa y girando con firmeza a modo de obtener una pieza redondeada. Coloca la pieza sobre una placa para hornear ligeramente enharinada y con la palma de la mano golpéala para aplanarla. Esta porción de masa representa la “tumba”.

Corta dos porciones pequeñas de masa y ruédalas con la mano y los dedos entreabiertos para formar las “canillas” que representan la osamenta. Coloca una sobre el pan y forma una más que se colocará de forma cruzada.

Para terminar de formar los panes, toma una pequeña porción de masa y dale forma de cánica. Esta pieza representa el “cráneo” y se coloca al centro.

Deja reposar los panes nuevamente en un lugar cálido y húmedo por espacio de 30 minutos para que adquieran su tamaño final.

Precalienta el horno durante 15 minutos y hornea a 200°C / 395°F hasta que los panes adquieran un color dorado.

Al salir del horno, barnízalos con mantequilla fundida y espolvorea con suficiente azúcar. Esta parte tiene como significado contrarrestar la tristeza de la muerte con el azúcar.